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OMC prevé contracción de 9% del comercio mundial


Publicada el: 23 de Marzo del 2009, 10:38:42 pm

La Organización Mundial del Comercio (OMC) prevé para 2009 una caída del 9% del comercio, debido a la actual crisis económica.

En un informe difundido hoy, la OMC indicó que este hundimiento de la demanda es resultado de la mayor desaceleración económica desde la Segunda Guerra Mundial.

Según el documento, uno de los principales factores, a diferencia de otras crisis, es la caída generalizada de la demanda debido a que todas las regiones económicas están retrocediendo al mismo tiempo.

Otra causa sería la escasez de financiación. Al respecto, el director general de la OMC, Pascal Lamy, dijo que el agotamiento de los fondos disponibles para impulsar el comercio ha contribuido al marcado descenso de los flujos de mercancías, en especial en los países en desarrollo.

Lamy sostuvo que “el comercio puede ser un arma poderosa para sacar al mundo de este atolladero económico”.

En ese sentido, pidió a los líderes mundiales que se reunirán en el próximo encuentro del G-20 que pasen de las promesas a la acción y se abstengan de tomar medidas proteccionistas.

A continuación el documento emitido por la Organización Mundial del Comercio:


"EL COMERCIO MUNDIAL EN 2008 Y PERSPECTIVAS PARA 2009

En el día de hoy, los economistas de la OMC vaticinan que el hundimiento de la demanda mundial de resultas de la mayor desaceleración económica registrada en muchos decenios hará que en 2009 las exportaciones disminuyan en un 9 por ciento aproximadamente en volumen 1, lo que supone la mayor contracción de este tipo desde la Segunda Guerra Mundial. En los países desarrollados la contracción será particularmente acentuada, y este año las exportaciones se reducirán un 10 por ciento. Para los países en desarrollo, cuyo crecimiento depende mucho más del comercio, los economistas de la OMC prevén un descenso de alrededor del 2-3 por ciento de las exportaciones en 2009.

Según la evaluación anual del comercio mundial de la OMC, la contracción económica en la mayoría de los países del mundo industrializado y los fuertes descensos de las exportaciones que ya se han producido en los primeros meses del año en curso en casi todas las grandes economías en particular las de Asia- hacen que la evaluación del comercio para 2009 sea insólitamente sombría.

En los últimos meses de 2008 empezaron a aparecer señales de una brusca deterioración del comercio, con la desaceleración de la demanda y el ritmo más lento de la producción. Aunque el comercio mundial aumentó un 2 por ciento en volumen en el año 2008 considerado en conjunto, en los seis últimos meses su crecimiento se frenó, quedando muy por debajo del 6 por ciento de aumento en volumen experimentado en 2007.

En palabras del Director General Pascal Lamy, “En los 30 últimos años el comercio ha constituido una parte cada vez mayor de la actividad económica, y su incremento ha superado con frecuencia a las ganancias de la producción. La producción de muchos artículos se efectúa con materias procedentes de todo el mundo, lo que crea un efecto multiplicador: cuando la demanda se desploma en todas partes, el comercio cae aún más. El agotamiento de los fondos disponibles para financiar el comercio ha contribuido al importante descenso de los flujos comerciales, en especial en los países en desarrollo”.

“En consecuencia, se están perdiendo muchos miles de empleos relacionados con el comercio. Los gobiernos no deben regresar a las medidas proteccionistas, que empeorarían una situación ya de por sí mala, porque estas medidas en realidad no protegen a ningún país y ponen en peligro más empleos. Por nuestra parte, seguimos de cerca la evolución de las políticas comerciales. El empleo de medidas proteccionistas va en aumento, y hay un riesgo cada vez mayor de asfixiar el comercio, que es un motor de la recuperación. Hemos de mantenernos vigilantes porque sabemos que si un país restringe las importaciones, sus vecinos lo imitarán y atacarán sus exportaciones. El comercio puede ser un arma poderosa para sacar al mundo de este atolladero económico. En Londres, los dirigentes del G-20 tendrán una oportunidad única para pasar todos juntos de las promesas a la acción y abstenerse de adoptar cualquier otra medida proteccionista que reduzca la eficacia de los esfuerzos en pro de la recuperación mundial”.

LA CRISIS FINANCIERA PROVOCA LA DESACELERACION

A raíz del dramático empeoramiento de la crisis financiera que comenzó en septiembre del año pasado, el crecimiento real del producto mundial disminuyó a un 1,7 por ciento, en comparación con el 3,5 por ciento de 2007, y es probable que en 2009 quede situado entre el 1 y el 2 por ciento. Esta es la primera vez que la producción mundial total desciende desde los años treinta, y el impacto de este descenso se reproduce, multiplicado, en el comercio. Sin embargo, los economistas de la OMC advierten que la extraordinaria turbulencia de los mercados mundiales en los últimos meses y la persistencia de la incertidumbre sobre la trayectoria de la economía mundial a corto plazo hacen extraordinariamente difícil el cálculo de las estimaciones preliminares del comercio en 2008 y las proyecciones para 2009.

Un aspecto notable de la actual desaceleración del comercio mundial es su carácter sincronizado. Las cifras mensuales de las exportaciones y las importaciones de las principales economías desarrolladas y en desarrollo han caído paralelamente desde septiembre de 2008. La cuota cada vez mayor del comercio de los países en desarrollo en el total mundial, y la mayor diversificación geográfica de esos flujos, hizo que algunos observadores pensaran que un efecto de “desacoplamiento” haría que los países en desarrollo fueran menos vulnerables a los trastornos económicos de los países desarrollados. No ha ocurrido así.

La estimación preliminar de la OMC de un crecimiento del 2 por ciento en volumen del comercio mundial para 2008 es considerablemente inferior a la previsión de un crecimiento del 4,5 por ciento publicada hace un año. No obstante, las perspectivas del año pasado apuntaban a importantes riesgos de desaceleración, relacionados con la evolución de los mercados financieros. Gran parte de la explicación de esta estimación excesiva radica en el descenso imprevisto y muy pronunciado de la producción mundial en el cuarto trimestre de 2008.

PERSPECTIVAS DEL COMERCIO PARA 2009

En las proyecciones del crecimiento del comercio para 2009, suponemos una pauta normal para una recesión, en la que el comercio cae, se mantiene débil durante algún tiempo y luego reanuda su trayectoria ascendente y empieza a regresar a su tendencia previa. Suponiendo que se mantenga esta hipótesis básica, es probable que el comercio de mercancías disminuya un 9 por ciento en 2009 en términos de volumen (es decir, una vez eliminadas del cálculo las variaciones de los precios); las exportaciones de las economías desarrolladas disminuirían aproximadamente un 10 por ciento en promedio y las de los países en desarrollo se reducirían entre un 2 y un 3 por ciento.

Las perspectivas comerciales para 2009 están muy condicionadas por la crisis financiera que comenzó hace casi dos años en los Estados Unidos, y que empeoró dramáticamente con el hundimiento del banco de inversión Lehman Brothers de Wall Street en septiembre del año pasado y con el rescate por el Gobierno de varias instituciones financieras en los Estados Unidos y en otros países. Las turbulencias del sector financiero y la aguda escasez de crédito se extendieron inexorablemente al sector real. El descenso de los precios de los activos, la debilidad de la demanda y la caída de la producción se tradujeron en una reducción dramática del crecimiento de la producción y el comercio en muchos países. El comercio también se ha visto afectado negativamente por una fuerte contracción del crédito para la financiación de las importaciones y las exportaciones.

Aunque la crisis comenzó en los Estados Unidos, se han visto gravemente afectadas las instituciones financieras y las economías de todo el mundo desarrollado y en desarrollo. El deterioro de la situación económica ha hecho mella en la confianza de los consumidores y de las empresas, y ha establecido una vinculación negativa entre el sector financiero y el resto de la economía que domina las perspectivas para 2009.

En los meses transcurridos desde el pasado septiembre se ha registrado una caída vertiginosa de la producción y el comercio mundiales, primero en las economías desarrolladas y después también en los países en desarrollo. Los índices calculados por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) de los principales indicadores compuestos de las grandes economías industriales se han desplomado hasta enero de 2009, lo que significa que es muy probable que continúe el descenso de la actividad económica. Los Gobiernos han ensayado diversas medidas de política para hacer frente a la crisis económica, entre ellas el rescate de bancos que son importantes para el sistema económico y financiero y, más recientemente, la asistencia a los propietarios de viviendas que no pueden pagar sus hipotecas en los Estados Unidos. Todo ello se suma a las políticas monetarias y fiscales aplicadas desde el inicio de la crisis. Es posible que la política monetaria tradicional esté alcanzando los límites de su eficacia, y los tipos de interés, en los Estados Unidos y en otros lugares, se están aproximando a cero. Es posible que la rapidez de la recuperación dependa ahora de la eficacia de los planes de estímulo fiscal propuestos, que actualmente equivalen a más del 3 por ciento de la producción mundial.

Desde que la recesión comenzó a confirmarse en el cuarto trimestre de 2008, las perspectivas del comercio en 2009 han ofrecido pocos motivos para el optimismo. La crisis financiera ha perturbado el funcionamiento normal del sistema bancario, privando a las empresas y a los particulares del crédito que necesitan con urgencia. La caída de las bolsas y de los precios de la vivienda también ha tenido fuertes efectos negativos en la riqueza en los Estados Unidos y en otros países, y que ha hecho que los hogares se resistan a comprar bienes duraderos como automóviles, y que intenten al mismo tiempo reconstruir sus ahorros. La bajada de los precios de los productos básicos ha sido una bendición para los consumidores de los países importadores, pero ha privado a los países productores de petróleo de los ingresos derivados de la exportación.

Ni siquiera China, con su economía dinámica, puede aislarse del retroceso mundial cuando la mayor parte de sus principales interlocutores comerciales se encuentran en recesión. Las exportaciones de China a sus seis principales interlocutores comerciales (considerando la UE como un solo interlocutor) representaron el 70 por ciento del total de sus exportaciones en 2007. Todos esos interlocutores comerciales están experimentando ahora una contracción o una desaceleración económica, y es probable que su demanda de exportaciones sea débil durante algún tiempo.

Los datos mensuales disponibles sobre los principales países comerciantes revelan grandes retrocesos de las exportaciones e importaciones de mercancías en los dos primeros meses de 2009. Una excepción a esta tendencia descendente de los flujos comerciales se vislumbra en algunas economías de Asia, donde se registraron cifras positivas del crecimiento mensual de las importaciones en China (17 por ciento) y también en Singapur, el Taipei Chino y Viet Nam. Si bien los datos corresponden a un mes solamente, y por consiguiente deben considerarse con precaución, podrían ser una indicación de que el descenso es menos rápido y que quizás las tendencias negativas del crecimiento del comercio “han tocado fondo”. El crecimiento futuro del comercio dependerá, evidentemente, de lo que ocurra con la demanda en otros sectores de la economía mundial.

Además, cabe preguntarse hasta dónde podría desplomarse el comercio en los meses próximos. Un ejemplo sería el de las exportaciones de China. En febrero fueron un 26 por ciento inferiores a las del mismo mes del año precedente y un 28 por ciento más bajas que en enero. Si se extrapola este descenso, las exportaciones de China serían prácticamente cero en el plazo de 10 meses a 1 año. Se trata evidentemente de un escenario inverosímil, que pone de manifiesto la imposibilidad de que perduren descensos tan pronunciados como los que hemos presenciado recientemente.

Estas estimaciones del crecimiento del comercio se ven confirmadas por los resultados del modelo de series cronológicas de la Secretaría, según el cual los países desarrollados (más en concreto, los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) experimentarían una desaceleración de las importaciones de bienes y servicios de alrededor del 8,5 por ciento (técnicamente, se trataría de estimaciones “basadas en la balanza de pagos”)

Las estimaciones dependen de la magnitud de la caída inicial y del ritmo de la recuperación. Si el descenso del comercio mundial es mayor de lo previsto o si la recuperación es más rápida, deberán actualizarse los pronósticos sobre el crecimiento.

A pesar de las proporciones del desplome previsto del comercio mundial, persisten riesgos considerables de que los resultados sean aún peores que la proyección. Otros acontecimientos adversos en los mercados financieros podrían prolongar la crisis actual, y lo propio ocurriría con un aumento de la protección. La recuperación podría ser más lenta de lo previsto si el consumo de los hogares no regresa en breve a una tendencia de crecimiento más normal.

Por otro lado, el crecimiento podría reanudarse con mayor rapidez de lo previsto si se ponen en práctica sin demora reformas del sector financiero y los mercados crediticios comienzan a funcionar con mayor normalidad. Las recesiones suelen llevar consigo las semillas de la recuperación, ya que la reducción del consumo da lugar al aumento de los ahorros, que luego se conceden en préstamos a los interesados para que inviertan en la producción futura. Por desgracia, este cauce de recuperación puede quedar bloqueado hasta que se reajuste el sector bancario mundial.

RAZONES DE LA CONTRACCIÓN DEL COMERCIO

Los datos sobre el crecimiento del comercio revelan descensos más pronunciados que los de desaceleraciones precedentes; hay varias explicaciones posibles de este fenómeno.

Una de ellas es que la caída de la demanda es más generalizada que en el pasado, porque todas las regiones económicas del mundo están retrocediendo a un mismo tiempo.

Una segunda razón de la magnitud de los recientes descensos guarde relación con la creciente presencia de cadenas de suministro mundiales en el comercio total. La contracción o expansión del comercio no dependen ya simplemente de los cambios en los flujos comerciales entre un país productor y un país consumidor: las mercancías cruzan muchas fronteras durante el proceso de producción y los componentes del producto final se contabilizan cada vez que se atraviesa una frontera. La única manera de evitar este efecto -cuya magnitud global sólo puede suponerse, dada la falta de información sistemática- sería medir las transacciones comerciales en función del valor añadido en cada fase del proceso de producción. Como el valor añadido, o el rendimiento de los factores de producción, es la medida real del ingreso en la economía, y el comercio es un flujo bruto más que una medida del ingreso, de ello se sigue que un fuerte aumento o descenso de las cifras de los flujos comerciales no debe interpretarse como un reflejo preciso de lo que está ocurriendo realmente en los ingresos y el empleo.

Un tercer elemento en las condiciones actuales que probablemente contribuirá a la contracción del comercio es la escasez de financiación comercial. Éste ha sido un problema evidente al que las instituciones internacionales y los gobiernos están prestando especial atención. La OMC ha funcionado como mediador haciendo que los principales actores se unan para trabajar con miras a asegurar la disponibilidad de financiación comercial en formas asequibles.

Un cuarto factor que podría contribuir a la contracción del comercio es la protección. Todo aumento del nivel de protección pondrá en peligro las perspectivas de recuperación y prolongará la desaceleración. El riesgo de que aumente el proteccionismo es sin duda un motivo de preocupación para el futuro. 2

PANORAMA GENERAL DE LA EVOLUCION DEL COMERCIO Y LA PRODUCCION EN 2008

CRECIMIENTO ECONÓMICO

El crecimiento económico mundial —medido en función de la producción total o el producto interno bruto (PIB)— se desaceleró bruscamente en 2008 en el contexto de la peor crisis financiera desde los años treinta. El debilitamiento de la demanda en las economías desarrolladas, provocado por la caída de los precios de los activos, y la mayor incertidumbre económica, contribuyeron a reducir el crecimiento de la producción mundial al 1,7 por ciento, frente al 3,5 por ciento un año antes. El crecimiento de 2008 fue el más lento desde 2001 y muy inferior al promedio decenal del 2,9 por ciento.

En este último año las economías desarrolladas apenas consiguieron un 0,8 por ciento de crecimiento, frente al 2,5 por ciento de 2007 y a la tasa media del 2,2 por ciento entre 2000 y 2008. En cambio, en 2008 los países en desarrollo aumentaron su producción un 5,6 por ciento, menos que el 7,5 por ciento de 2007 pero todavía igual a su promedio en el período comprendido entre 2000 y 2008.

Los países exportadores de petróleo experimentaron en 2008 un rápido crecimiento de 5,5 por ciento en promedio, y los exportadores del Oriente Medio consiguieron un crecimiento todavía más rápido, del 6,3 por ciento.

Los países menos adelantados (PMA) crecieron más deprisa que cualquier otro grupo de países: un 6,6 por ciento, superior al promedio del 6,3 por ciento de 2000-2008.

En Europa y América del Norte el crecimiento fue sólo de alrededor del 1 por ciento en 2008, mientras que las regiones exportadoras de petróleo de América del Sur y América Central, de la Comunidad de Estados Independientes y de África y Oriente Medio aumentaron su PIB en más del 5 por ciento.

El crecimiento económico (PIB) de Asia en este mismo año apenas alcanzó el 2 por ciento, debido en gran medida al crecimiento negativo (-0,7 por ciento) del Japón. Por el contrario, los países en desarrollo de Asia (con exclusión del Japón, Australia y Nueva Zelandia) crecieron un 5,7 por ciento gracias en gran parte a China, que registró el crecimiento más rápido de todas las economías (9,0 por ciento).

La situación general en la primera mitad del año fue de crecimiento ininterrumpido, y en particular los países exportadores de petróleo se beneficiaron de la subida sin precedentes de los precios de los productos básicos. Posteriormente, el crecimiento perdió ritmo y en la segunda mitad del año comenzó un grave retroceso, que se inició en los Estados Unidos y otros países desarrollados y se extendió luego a los países en desarrollo.

TIPOS DE CAMBIO Y PRECIOS DE LOS PRODUCTOS BASICOS

El valor del dólar de los Estados Unidos con respecto a un amplio grupo de monedas —es decir, su tipo de cambio efectivo real— aumentó en 2008, al fortalecerse la moneda estadounidense frente a las de sus interlocutores comerciales. La subida del dólar estuvo precedida por un período de debilitamiento con respecto a otras monedas, a partir de 2002. La apreciación de 2008 fue especialmente pronunciada en la segunda mitad del año, al tiempo que se intensificaba la crisis financiera. El fortalecimiento del dólar parece en gran medida ser resultado de la preferencia por los depósitos en efectivo en una divisa considerada “refugio”. Esto puede explicar también el fortalecimiento del yen.

En la primera mitad de 2008 el euro aumentó en un 7 por ciento con respecto al dólar y luego descendió un 14 por ciento entre julio y diciembre. Anteriormente había subido un 30 por ciento frente al dólar entre enero de 2006 y su nivel máximo de julio de 2008. La libra británica, el dólar canadiense y el won coreano siguieron tendencias semejantes, y en la segunda mitad de 2008 perdieron mucho terreno frente al dólar de los Estados Unidos, después de un largo período de apreciación.

El yen japonés y el yuan chino se han comportado de manera distinta en respuesta a la crisis financiera. Ambos se habían apreciado con respecto al dólar en los últimos años. A medida que se confirmaba la crisis financiera, el yen subió fuertemente con respecto al dólar mientras que el yuan se ha mantenido más o menos constante.

Los precios de los productos básicos primarios fueron muy inestables en 2008, lo que explica en gran parte que el comportamiento del comercio en la segunda mitad del año fuera tan diferente del que había tenido en el primer semestre. Tras aumentar constantemente a lo largo de todo el año 2007, los precios de la energía alcanzaron un máximo sin precedentes de más de 140 dólares por barril a mediados de año, para caer luego rápidamente al nivel más bajo desde comienzos de 2005 al debilitarse la demanda en los países importadores de petróleo. Entre enero de 2007 y julio de 2008 los precios de los combustibles subieron un 144 por ciento; se duplicaron así con creces. En cambio, desde julio hasta finales de 2008 bajaron un 63 por ciento (gráfico 2).

Los precios de otros productos primarios, con inclusión de los metales y los alimentos, han disminuido también con respecto a su nivel máximo de comienzos de 2008. La menor demanda de mercancías en todo el mundo pone freno a las presiones inflacionistas en la mayoría de los países, y la deflación podría representar para algunos países un riesgo mayor a corto plazo.

COMERCIO

El crecimiento del comercio de mercancías en cifras reales (es decir, tras descartar las variaciones de los precios) se desaceleró fuertemente en 2008, hasta llegar al 2 por ciento frente al 6 por ciento de 2007. No obstante, el comercio consiguió todavía crecer más rápidamente que la producción mundial, como suele ocurrir cuando el crecimiento de la producción es positivo. En cambio, cuando la producción crece menos, el comercio tiende a decrecer aún más rápidamente, como está ocurriendo en la actualidad.

En 2008 el valor en dólares (que incluye las variaciones de los precios y las fluctuaciones de los tipos de cambio) de las exportaciones mundiales de mercancías creció un 15 por ciento, hasta llegar a 15,8 billones de dólares, mientras que las exportaciones de servicios comerciales aumentaron un 11 por ciento, hasta alcanzar 3,7 billones de dólares.

La participación de las economías en desarrollo en el comercio mundial de mercancías alcanzó en 2008 cotas sin precedentes: las exportaciones representaron el 38 por ciento del total mundial y las importaciones el 34 por ciento.

Las exportaciones de mercancías de Alemania en 2008, con un valor de 1,47 billones de dólares, fueron ligeramente superiores a las de China, con un total de 1,43 billones de dólares. Esto significa que Alemania ha mantenido su posición de principal exportador mundial de mercancías.

A pesar de los excelentes resultados de su comercio, a finales del año las exportaciones de China de algunas categorías de productos empezaron a flaquear. Las exportaciones de material de oficina y equipo de telecomunicaciones al resto del mundo, con un valor aproximado de 381.500 millones de dólares en 2008, bajaron un 7 por ciento en el cuarto trimestre con respecto al mismo período del año anterior, después de haber crecido a un ritmo medio del 17 por ciento en los tres primeros trimestres. Las exportaciones de material de oficina y equipo de telecomunicaciones a los Estados Unidos bajaron todavía más, acusando un descenso del 13 por ciento en el cuarto trimestre después de haber crecido un 10 por ciento en el tercero. En términos globales, las exportaciones de manufacturas chinas a los Estados Unidos aumentaron sólo un 1 por ciento con respecto al año anterior, después de un crecimiento del 14 por ciento en el tercer trimestre.

Uno de los sectores más castigados por la recesión mundial ha sido el del automóvil. Las exportaciones de productos de este sector del Japón al resto del mundo bajaron un 18 por ciento, y las destinadas a los Estados Unidos cayeron un 30 por ciento en el cuarto trimestre de 2008. Según la Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles (ACEA), en febrero de 2009 los registros de automóviles de pasajeros en Europa fueron inferiores en un 18 por ciento a la cifra de un año antes. Los nuevos Estados miembros de la UE de Europa Oriental fueron los más afectados, con un descenso del 30 por ciento, mientras que Alemania fue una notable excepción, con un aumento de casi el 22 por ciento. Las ventas de Alemania se vieron impulsadas por un “bono de desguace” de 2.500 euros que el Gobierno alemán ofreció a los clientes que sustituyeran un vehículo antiguo por otro nuevo. El plan tiene por objeto compensar, al menos parcialmente, la caída de las ventas de automóviles alemanes en el extranjero. Según la asociación alemana de la industria del automóvil (Verband der Automobilindustrie (VDA)), el número de vehículos exportados en febrero de 2009 disminuyó un 51 por ciento con respecto al año anterior, mientras que el volumen de las importaciones bajó un 47 por ciento. Autodata Corp. señala también un descenso del 41 por ciento de las ventas de automóviles estadounidenses en febrero de 2009.

Como ocurrió con las exportaciones de mercancías, las exportaciones de servicios comerciales disminuyeron en el cuarto trimestre de 2008 en comparación con el año anterior, aunque menos (7-8 por ciento) que las de mercancías (12 por ciento). En el conjunto del año, las exportaciones de servicios comerciales crecieron más lentamente que las de mercancías (basadas en la balanza de pagos): las primeras subieron un 11 por ciento y las segundas un 15 por ciento. Las exportaciones de servicios de transporte aumentaron un 15 por ciento en 2008, mientras que las de servicios de transporte y otros servicios comerciales crecieron un 10 por ciento en cada caso. Los Estados Unidos continuaron siendo el mayor exportador e importador de servicios comerciales, con 522.000 millones de dólares de exportaciones y 364.000 millones de importaciones.

Un indicador de la gravedad del declive mundial del comercio ha sido el hundimiento del transporte internacional. Según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), en diciembre de 2008 el tráfico aéreo de mercancías fue un 23 por ciento inferior al de un año antes, debido sobre todo al fuerte descenso del 26 por ciento en la región de Asia y el Pacífico. Para apreciar mejor la magnitud de este desplome, hay que señalar que el descenso registrado en septiembre de 2001, cuando la mayor parte de las aeronaves de todo el mundo estuvieron temporalmente inmovilizadas, fue de sólo el 14 por ciento.

Recientemente se ha prestado gran atención al Índice Báltico Seco (Baltic Dry Index), una medida del costo del transporte marítimo de carga a granel, publicado por la Bolsa Báltica de Londres, principal mercado mundial para la tramitación de contratos de transporte marítimo. La evolución de este índice refleja la demanda mundial de productos manufacturados. Entre junio y noviembre de 2008 el Índice Báltico Seco bajó un 94 por ciento

Las cifras anuales del comercio expresadas en dólares estuvieron muy influidas por las variaciones de los precios de los productos básicos y los tipos de cambio en 2008. Aunque a finales del año los precios de los combustibles eran inferiores a todos los registrados en 2007, los precios medios de 2008 fueron superiores en aproximadamente un 40 por ciento a los de 2007, lo que tendió a elevar el total de las importaciones de mercancías en la mayoría de los países. Por ejemplo, las importaciones de mercancías en los Estados Unidos crecieron un 7 por ciento en 2008, pero las de productos distintos de los combustibles aumentaron sólo un 1 por ciento. Los precios de los alimentos y las bebidas han retrocedido también con respecto a sus niveles máximos del año pasado.

EL COMERCIO DE MERCANCIAS EN 2008, EN CIFRAS (REALES) DE VOLUMEN

El volumen del comercio de mercancías (con exclusión de las fluctuaciones de los precios y los tipos de cambio) creció un 2 por ciento en 2008, frente al 6 por ciento de 2007. El crecimiento anual fue inferior al promedio del 5,7 por ciento registrado entre 1998 y 2008. El aumento del comercio se aproximó mucho al del PIB en 2008, mientras que en años anteriores lo había superado. Es probable que el año próximo el comercio crezca menos que el PIB

En América del Sur y América Central las exportaciones aumentaron un 1,5 por ciento y las importaciones un 15,5 por ciento. El crecimiento de las importaciones fue más rápido que en ninguna región). Las importaciones aumentaron más rápidamente que el PIB, mientras que el volumen de las exportaciones se rezagó con respecto a la producción.

La región con el crecimiento más rápido del volumen de las exportaciones en 2008 fue la Comunidad de Estados Independientes (CEI, grupo de Estados de la antigua Unión Soviética), que registró un incremento del 6 por ciento con respecto a 2007. Esta región ocupó también el segundo lugar en el crecimiento de las importaciones, que aumentaron un 15 por ciento con respecto al año anterior.

En el Oriente Medio, el volumen tanto de las exportaciones como de las importaciones descendió marcadamente en 2008: las exportaciones bajaron en 2007 al 3 por ciento, y las importaciones del 14 al 10 por ciento.

Las exportaciones e importaciones de África también crecieron menos en 2008: las exportaciones disminuyeron del 4,5 por ciento en 2007 al 3 por ciento en 2008 y las importaciones del 14 por ciento al 13 por ciento.

El volumen de las exportaciones e importaciones de Asia bajó notablemente. El crecimiento de las exportaciones fue del 4,5 por ciento en 2008, frente al 11,5 por ciento en 2007 y el 13,5 por ciento en 2006. El crecimiento de las importaciones en 2008 fue todavía más lento, ya que pasó del 8 por ciento el año anterior al 4 por ciento.

Europa fue la región donde las exportaciones crecieron con mayor lentitud el año pasado, ya que aumentaron sólo el 0,5 por ciento (el 4 por ciento en 2007). El crecimiento de las importaciones fue negativo en 2008, con un descenso del 1 por ciento.

Las exportaciones de América del Norte aumentaron un 1,5 por ciento en 2008, mientras que las exportaciones bajaron un 2,5 por ciento. Tanto las exportaciones como las importaciones descendieron pronunciadamente con respecto a 2007.

EL COMERCIO DE MERCANCIAS Y SERVICIOS EN 2008, EN CIFRAS (NOMINALES) DE VALOR

PRECIOS Y TIPOS DE CAMBIO

Las regiones exportadoras netas de petróleo se beneficiaron de la subida sin precedentes de los precios del combustible en 2008: el costo del barril de petróleo superó los 140 dólares a mediados del año. No obstante, después de julio los precios evolucionaron negativamente, y al finalizar el año el barril valía menos de 50 dólares debido a la moderación de la demanda mundial de petróleo y a la desaceleración de la economía mundial.

La significativa subida de los precios de la energía en 2008 tuvo una fuerte repercusión en las tasas de crecimiento y en los valores nominales (es decir, con inclusión de las variaciones de los precios y los tipos de cambio) del comercio de mercancías en comparación con 2007. Los precios de la energía aumentaron un 40 por ciento por término medio el año pasado, mientras que los de los alimentos y las bebidas crecieron un 23 por ciento en ambos casos. Los precios de las materias primas agrícolas bajaron menos de un 1 por ciento, y los de los metales descendieron un 8,0 por ciento.

La apreciación del dólar con respecto a otras monedas, en particular el euro, a finales de 2008 influyó también en la evolución del comercio, estimada en cifras nominales. El crecimiento del comercio en los países de la zona del euro está probablemente infravalorado porque se expresa en dólares.

El dólar canadiense, la libra británica y el won coreano han seguido trayectorias semejantes a la del euro: primero se apreciaron contra el dólar de los Estados Unidos en los últimos años y luego invirtieron radicalmente esta tendencia a medida que se agravaba la crisis financiera. El yuan chino ha ido subiendo gradualmente con respecto al dólar desde 2005, pero se ha mantenido bastante estable durante la última mitad de 2008, en el contexto de la turbulencia creciente de los mercados financieros. El yen japonés también se apreció mucho.

Las exportaciones mundiales de mercancías aumentaron un 15 por ciento en términos de dólares nominales en 2008, hasta llegar a 15,8 billones, mientras que las exportaciones de servicios comerciales aumentaron un 11 por ciento, a 3,7 billones. El crecimiento más rápido del comercio de mercancías puede explicarse por la subida de los precios de los productos básicos a lo largo del año, y en particular por el aumento del 40 por ciento de los costos de la energía.

COMERCIO DE MERCANCIAS

América del Norte fue la región donde el crecimiento del comercio de mercancías fue más débil, tanto en el caso de las exportaciones como de las importaciones. Las exportaciones, que aumentaron un 10 por ciento, se cifraron en 2,0 billones de dólares en 2008, mientras que las importaciones, con un crecimiento del 7 por ciento, totalizaron 2,9 billones de dólares. Según la Oficina Nacional de Investigación Económica (National Bureau of Economic Research), que es tradicionalmente el organismo que fija las fechas de las recesiones en los Estados Unidos, la economía estadounidense está en recesión desde diciembre de 2007. Ello explica sus resultados comerciales relativamente flojos.

América del Sur y América Central tuvieron un crecimiento más considerable, del 21 por ciento en el caso de las exportaciones (602.000 millones de dólares) y del 30 por ciento en el de las importaciones (595.000 millones de dólares).

Al igual que América del Norte, Europa creció lentamente en 2008 en comparación con 2007, pero ello se debió en parte a la depreciación del euro en el curso del año. Las exportaciones, con un crecimiento del 12 por ciento, alcanzaron los 6.500 billones de dólares, mientras que las importaciones, que aumentaron un 12 por ciento, totalizaron 6,8 billones.

En la Comunidad de Estados Independientes (CEI) se registró un notable crecimiento de las exportaciones y las importaciones, gracias a la fortaleza de las industrias extractivas de la región. Las exportaciones crecieron un 35 por ciento y alcanzaron un valor de 703.000 millones de dólares, mientras que las importaciones, con un aumento del 31 por ciento, registraron un valor de 493.000 millones.

En África, como en otras regiones ricas en recursos naturales, se produjo también una fuerte expansión de las exportaciones e importaciones en 2008. Las exportaciones crecieron un 29 por ciento, con un total de 561.000 millones de dólares, y las importaciones aumentaron hasta llegar a 466.000 millones, un 27 por ciento más que en 2007. El Oriente Medio fue la región donde las exportaciones crecieron con más rapidez en 2008, con un aumento del 36 por ciento (1,0 billones de dólares), mientras que las importaciones crecían en un 23 por ciento (575.000 millones de dólares). Finalmente, las exportaciones de Asia aumentaron un 15 por ciento en cifras reales, con un total de 4,4 billones de dólares, mientras que las importaciones, con un crecimiento del 20 por ciento, se cifraron en 4,2 billones.

Alemania continuó siendo el principal exportador de mercancías en 2008, con envíos por valor de 1,47 billones de dólares, pese a que su participación en las exportaciones mundiales bajó del 9,5 por ciento en 2007 al 9,1 por ciento. China fue el segundo exportador, con un total de 1,43 billones de dólares y una cuota mundial del 8,9 por ciento. Los otros tres puestos de los cinco primeros correspondieron a los Estados Unidos (1,3 billones de dólares; 8,1 por ciento mundial), el Japón (782.000 millones de dólares; 4,9 por ciento) y los Países Bajos (634.000 millones de dólares; 3,9 por ciento).

Los Estados Unidos siguieron siendo el primer país importador de mercancías, y los envíos procedentes del resto del mundo alcanzaron un valor de 2,17 billones de dólares (13,2 por ciento). Alemania fue el segundo importador de mercancías, con una cuota del 7,3 por ciento y un valor de 1,21 billones, seguida de China (1,13 billones; 6,9 por ciento), el Japón (762.000 millones; 4,6 por ciento), y Francia (708.000 millones de dólares; 4,3 por ciento).

Si se considera a la Unión Europea (de 27 Estados miembros) como una sola entidad y se excluye el comercio interno de la UE, los cinco principales exportadores fueron los siguientes: la Unión Europea (15,9 por ciento), China (11,8 por ciento), los Estados Unidos (10,7 por ciento), el Japón (6,4 por ciento) y la Federación de Rusia (3,9 por ciento). Las exportaciones de la UE alcanzaron en 2008 un valor de 1,93 billones de dólares.

COMERCIO DE SERVICIOS COMERCIALES

Las exportaciones mundiales de servicios comerciales aumentaron en 2008 un 11 por ciento, hasta llegar a 3,7 billones de dólares. Entre las tres grandes categorías de exportaciones de servicios, la que más creció el año pasado fue el transporte (un 15 por ciento), seguido de los viajes (10 por ciento) y otros servicios comerciales (10 por ciento). Los demás servicios comerciales, en los que se incluyen los servicios financieros, representaron poco más de la mitad del total (51 por ciento), y los viajes y el transporte alrededor de una cuarta parte en cada caso (25 y 23 por ciento, respectivamente).

En 2008, las exportaciones de servicios comerciales de América del Norte aumentaron un 9 por ciento, hasta alcanzar la cifra de 610.000 millones de dólares, mientras que las importaciones, con un crecimiento del 6 por ciento, sumaron un total de 473.000 millones de dólares.

La crisis financiera se refleja claramente en los datos trimestrales sobre el comercio de servicios comerciales en América del Norte. El comercio de esta región, que creció rápidamente en los nueve primeros meses de 2008 (13 por ciento las exportaciones y 10 por ciento las importaciones), se desaceleró bruscamente en el último trimestre (-2 por ciento las exportaciones y -3 por ciento las importaciones). El sector más afectado fue el de los viajes, que abarca al turismo (exportaciones: -2 por ciento; importaciones: -6 por ciento).

En 2008, las exportaciones europeas de servicios comerciales aumentaron un 11 por ciento hasta llegar a 1,9 billones de dólares, mientras que las importaciones, con un crecimiento del 10 por ciento, totalizaron 1,6 billones de dólares.

Los efectos de la crisis financiera son también patentes en el caso de Europa. Según los datos disponibles, las exportaciones de servicios comerciales de esta región, que crecieron un 19 por ciento en los nueve primeros meses de 2008, descendieron un 11 por ciento en el último trimestre. Aunque es probable que los efectos del tipo de cambio en el último trimestre de 2008 hayan magnificado el impacto de la crisis, por sí solos no explican una caída tan considerable.

Las exportaciones de servicios comerciales de América del Sur y América Central aumentaron un 16 por ciento (109.000 millones de dólares), mientras que las importaciones crecieron un 20 por ciento (117.000 millones de dólares).

La Comunidad de Estados Independientes registró un aumento del 26 por ciento de las exportaciones, cuyo valor total fue de 83.000 millones de dólares, mientras que las importaciones aumentaron un 25 por ciento, hasta 114.000 millones de dólares.

Las exportaciones de servicios comerciales de África crecieron un 13 por ciento en 2008, con un total de 88.000 millones de dólares. Las importaciones crecieron un 15 por ciento y alcanzaron la cifra de 121.000 millones de dólares.

Las exportaciones de servicios del Oriente Medio en 2008 sumaron un total de 94.000 millones de dólares, un 17 por ciento más que el año anterior. Las importaciones, por valor de 158.000 millones de dólares, aumentaron un 13 por ciento.

Las exportaciones de Asia, valoradas en 837.000 millones de dólares, fueron un 12 por ciento superiores a las de 2007. Las importaciones también crecieron un 12 por ciento y sumaron 858.000 millones.

Las exportaciones de servicios comerciales de los Estados Unidos crecieron un 10 por ciento en 2008, hasta alcanzar los 522.000 millones de dólares, con lo que este país es el mayor exportador mundial. La cuota de los Estados Unidos en el comercio mundial de servicios fue del 14 por ciento en 2008. El Reino Unido continuó siendo el segundo exportador mundial, con una participación del 7,6 por ciento y un valor de 283.000 millones de dólares.

Alemania (6,3 por ciento; 235.000 millones de dólares), Francia (4,1 por ciento; 153.000 millones de dólares) y el Japón (3,9 por ciento; 144.000 millones de dólares) fueron los otros integrantes del grupo de los cinco primeros; el Japón ascendió un lugar en la clasificación, sustituyendo a España

La Secretaría estima que China continuó ocupando el séptimo lugar, con un total de 137.000 millones de dólares de exportaciones (3,7 por ciento del total mundial). La India ocupa el noveno lugar, con una cuota del 2,8 por ciento mundial y un valor de 106.000 millones de dólares; los Países Bajos ocuparon el décimo lugar entre los países exportadores, reemplazando a Irlanda.

En lo que respecta a las importaciones, los Estados Unidos conservaron su primera posición: sus importaciones aumentaron un 7 por ciento y alcanzaron un valor de 364.000 millones de dólares (10,5 por ciento de las importaciones mundiales de servicios comerciales). Alemania ocupó el segundo lugar, con 285.000 millones de dólares (8,2 por ciento del total mundial). Los otros tres principales importadores de servicios fueron: el Reino Unido (199.000 millones; 5,7 por ciento del comercio mundial), el Japón (166.000 millones; 4,8 por ciento) y China (152.000 millones; 4,4 por ciento), en este orden. El único cambio en la clasificación de los 10 primeros importadores fue la incorporación de la República de Corea en el último lugar, desplazando a los Países Bajos, que descendieron al undécimo puesto.
FUENTE: SECRETARÍA DE LA OMC

NOTAS:

1. La producción y el comercio pueden medirse en términos de volumen (“real”) o de valor (“nominal”). Las medidas del volumen o la producción real y los flujos comerciales se ajustan en función de los cambios de los precios y no tienen en cuenta las variaciones de los tipos de cambio, lo que permite hacer una evaluación de los cambios efectivos de los flujos. Las medidas de valor, o nominales, de los cambios en los flujos incluyen los cambios efectivos y las variaciones de los precios subyacentes y los tipos de cambio. En el presente documento se utilizan las dos medidas.

2. Dos factores que podrían acentuar los descensos interanuales de los datos mensuales en términos de valor son los precios más altos de los productos básicos hace un año y los aumentos de valor del dólar de los Estados Unidos en relación con la mayoría de las demás monedas. Sin embargo, la estimación del crecimiento de las exportaciones en 2009 por la OMC no está influida por estas consideraciones porque no se calcula en términos nominales sino reales."


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